viernes, 19 de marzo de 2010

Ecologistas demandan inmediata clausura del relleno sanitario que hay en Cuautla

Fernando Baltazar
CUAUTLA. Integrantes de la Asociación civil Acción Ecológica presentaron los resultados de una auditoría ambiental realizada en 2007, donde se establece que las instalaciones del relleno sanitario de la Perseverancia, en Cuautla, además de estar mal diseñado, su uso no cumple la norma oficial mexicana, de tal manera que sugiere su clausura y con ello acciones de remediación y estudios para verificar el grado de afectación en la zona.
Preocupados por la gran cantidad de desechos que se podrían recibir provenientes de Cuernavaca, activistas ecológicos encabezados por Larisa de Orbe recordaron la auditoría realizada hace tres años por Manuel Murad Robles, perito del Consejo de la Judicatura federal ante los órganos del Poder Judicial en materia de impacto, riesgo y auditoría ambiental, además de perito en materia de gestión de suelos contaminados número 43 del Colegio de Ingenieros Ambientales de México, en cual sugiere el cierre definitivo de dicho tiradero.
En las conclusiones y recomendaciones que hace en torno al trabajo de investigación realizado en “el tiradero de basura a cielo abierto” ubicado en el sitio conocido como La Perseverancia aledaño a la ampliación sur de la colonia Hermenegildo Galeana, se concluye que no cumple con la normatividad ambiental que data desde la publicación de la NOM-083-Semarnat-2003, por su cercanía con la zona urbana y pistas aéreas.
El documento señala que “el frente de tiro que operó durante tres años la administración anterior (de Arturo Cruz Mendoza como presidente) y que opera provisionalmente la actual (de Sergio Valdespín Pérez como presidente), tampoco cumple con las exigencias de la norma en materia de construcción, estudios, autorizaciones, monitoreos, plan de regularización y obras complementarias, buscando evitar que se siga contaminando el ambiente”.
Por ello “se recomienda el cierre definitivo del actual tiradero, el deslinde de responsabilidades ambientales (…) por el inadecuado diseño y operación del tiradero.
También Manuel Murad Robles establece la indebida ubicación del mismo y su pésima operación, “la falta de control en la recepción de los residuos, pues es posible observar la presencia de residuos industriales potencialmente peligrosos, así como de residuos susceptibles de ser clasificados como biológico infecciosos”.
La carencia de obras de apoyo dentro del propio sitio de confinamiento. Falta de autorizaciones en materia de impacto ambiental e inexistencia de monitoreos ambientales al aire, agua, suelo, subsuelo y sobre la salud de los vecinos, ocasionados por el tiradero de basura.
Larisa de Orbe señaló que estos resultados obtenidos en 2007, son una clara muestra de las condiciones en las que se encontraba en ese entonces y que ahora han empeorado, ante la negligencia de las autoridades municipales, por ello es necesario que los actuales funcionarios recapaciten en torno a la decisión de recibir cerca de 500 toneladas diarias de basura por 30 días en este lugar que debió clausurarse desde hace tres años.