sábado, 23 de agosto de 2008

¡Friégate ciudadano con PASA y el ayuntamiento!

Adriana Mújica M.
La Jornada Morelos

Por más que científicos y ambientalistas demuestran (hasta con peras y manzanas para que no haya pierde), la inviabilidad del relleno sanitario en Loma de Mejía, las autoridades capitalinas siguen en la necedad absoluta.
El Nuevo manifiesto del movimiento científico-ambientalista en contra del relleno sanitario en Loma de Mejía señala que el proyecto “fue construido y aprobado a espaldas de la ciudadanía y se basó en la mentira científica y el crimen administrativo. Como además representa un riesgo regional inminente, no cuenta con la legitimidad que requiere el acto democrático constitucional, y por ello carece de nuestro reconocimiento. Por ello, reivindicamos el uso de la resistencia no-violenta y la desobediencia civil para detener el proyecto (…) La autonomía municipal constitucional no le otorga a un gobierno local el derecho de dañar con sus políticas y acciones los derechos de otros municipios, ni dañar los bienes y servicios naturales nacionales: aguas, ecosistemas y poblaciones biológicas. Sí les otorga, en cambio, a los pueblos y gobiernos afectados, el derecho de defender sus territorios contra los daños y riesgos. Tanto los principios de cooperación, buena vecindad y gestión compartida -bases de la unidad territorial- como los principios constitucionales del desarrollo sustentable exigen a los gobiernos municipales coordinar sus gestiones políticas y territoriales con los demás municipios (…) La cancelación del proyecto de Loma de Mejía no implica una nueva contingencia ambiental como la que sufrió Cuernavaca en octubre de 2006. Loma de Mejía nunca ha sido la única opción abierta, y hoy existen numerosas alternativas para atacar de manera efectiva el problema de disposición final de los residuos sólidos. Sólo un gobierno profundamente irresponsable puede ‘quemar las naves’ para crear la contingencia que fuerce sus propios propósitos interesados. Creemos, sin embargo, que en su desesperación el gobierno de Cuernavaca podría adoptar este dañino camino”.
En ese contexto, me llama la atención que la Secretaría de Servicios Públicos y Medio Ambiente, a través de su Dirección de Ecología, han empezado una nueva acción: Realizar inspecciones, por ejemplo, en el centro histórico de la ciudad.
En dichas visitas, más que un interés por el medio ambiente, parecieran estar enviando el mensaje de que la única solución (para los desechos y la basura) es la empresa PASA que, por cierto, hace las cosas justo como quiere y, por ejemplo, viola los horarios para recolectar los desechos de manera que le dice a los propietarios o habitantes de esa zona que “saquen los desechos un rato antes de que pase el camión” para que no se tengan que detener a esperarles pues, de otra manera, “se afecta el tráfico”. Pero luego llega un flamante “inspector” (escrito entrecomillado por que no porta el uniforme del ayuntamiento, ni gafete) quien de forma prepotente señala que se está violando el “Reglamento de Ecología y Protección al Medio Ambiente del Municipio de Cuernavaca” (que por supuesto nadie conoce ni él lo muestra o lo explica)
También, para dar un segundo ejemplo, resulta que PASA se pasa (en otro sentido) porque aunque uno haga la separación de desechos pues sus flamantes camiones recolectores la compactan toda convirtiéndola en basura y echando a perder el trabajo de separación y el apoyo al medio ambiente.
Así las cosas, pareciera que lo que intenta el ayuntamiento es, una vez más, no dar alternativas de solución a los desechos y la basura poniendo al ciudadano entre la espada y la pared al entramparle para que no se pueda hacer nada más que estar al pendiente de lo que PASA quiera y decida o atenerse a lo que al ayuntamiento se le ocurra.
Todo esto, sumado a las declaraciones que más de una vez han hecho diferentes autoridades capitalinas respecto a que si no se hace el relleno en Loma de Mejía “podría suscitarse una nueva crisis ambiental como la vivida en 2006”. Ello me hace pensar que aquella crisis, aunque real en cierto sentido, fue artificial al ser provocada desde las mismas autoridades y que, ahora, empiezan acciones tendientes a lo mismo de manera que la ciudadanía acepte sus reglas del juego a pesar de todos los pesares.
El caso es que ello solamente me deja la posibilidad de escribir o decir por “ochentava vez” que la solución real del problema de la basura y los desechos, por lo visto, no la hará el ayuntamiento y, mucho menos, PASA, así que todos y cada uno debemos aplicar la ley de las todas las erres posibles: Rehusar comprar desechables (especialmente el unicel) así como productos con muchos empaques, y cosas que van directamente al bote de basura; Reducir (o sea bajar el nivel de generación de la misma desde el propio consumo); Reutilizar (esto es volver a usar aquellos desechos -limpios y separados- por ejemplo, utilizar el papel por ambos lados); llevarla a los poquísimos centros de acopio existentes para que se puedan Reciclar y, por último, la más importante de todas que es la R de asumir la Responsabilidad de todos y cada uno lo cual inicia con el no hacer basura (esto se logra al separar los desechos, no revolverlos, pues la basura es el conjunto de desechos -orgánicos, inorgánicos, sanitarios y peligrosos) y la misma R pero de la Responsabilidad de las autoridades en cuanto a que se hagan cargo de la recolección, manejo y disposición final de los desechos pero de una manera ambientalmente correcta.
Para rematar, insistir en el NO al Relleno Sanitario en Loma de Mejía; SÍ a un Relleno Sanitario en un lugar ambientalmente apropiado; doble SÍ a la creación de centros de acopio comunitarios; doble NO a las imposiciones del ayuntamiento y a las trampas en que quiere meter a la ciudadanía. ¿O usted cómo la ve?