domingo, 3 de agosto de 2008

Ecosofia: Carta abierta al gobernador

Luis Tamayo
La Jornada Morelos

Muy estimado gobernador:
Como es de su conocimiento, la construcción del relleno sanitario en Loma de Mejía ha escindido a la población de nuestro estado. Por un lado se encuentran el ayuntamiento de Cuernavaca, la empresa Pacsa y el doctor Oscar Dorado y compañía, por el otro están múltiples organizaciones ambientalistas, de colonos de Cuernavaca, Temixco y Jiutepec, así como prácticamente toda la comunidad científica de Morelos.
La principal razón que han hecho pública los primeros parece, en una primera instancia, inobjetable: la necesidad de contar con un lugar donde depositar los residuos sólidos de la ciudad de una manera eficiente y sencilla. Por tal motivo, y apoyados en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) elaborada por Oscar Dorado y compañía, consideraron que el mejor lugar para realizar dicha construcción era Loma de Mejía.
Muy pronto, sin embargo, aparecieron los problemas. Múltiples investigadores del estado se percataron de que algo no marchaba bien en la MIA firmada por Oscar Dorado, pues Loma de Mejía se encontraba claramente en el centro de una región de importante recarga de acuífero. Resultaba muy extraño, por tanto, que su suelo fuese impermeable tal y como señalaba dicha MIA. En consecuencia se realizaron investigaciones in situ y poco a poco se fue demostrando que la MIA elaborada por el doctor Dorado era incorrecta. Acto seguido se realizaron múltiples reuniones y la conclusión fue la carta que más de 300 científicos le enviaron a usted y al presidente municipal de Cuernavaca donde se le expresaban los resultados de las investigaciones de, se lo reitero, la enorme mayoría de los científicos (entre los que se encuentran muchos de los mejores especialistas de nuestro país) de nuestro estado: es un grave error construir el relleno sanitario en Loma de Mejía por la inevitable contaminación de los mantos freáticos que generarían los lixiviados del mismo y, en consecuencia, en los días siguientes la misma comunidad científica señaló una decena de lugares donde, al interior del estado, podía construirse el relleno sanitario sin afectar a los acuíferos.
Las consecuencias de llevar a cabo el relleno sanitario en Loma de Mejía son muy graves. Como usted bien sabe, los lixiviados generados por un relleno sanitario son cien veces más contaminantes que las aguas negras y son causantes de afecciones graves a la salud (cáncer y malformaciones genéticas). Además, dado que a los rellenos sanitarios con “multicapa”, como el que se está construyendo, ahora sus promotores sólo los garantizan por 20 años (aunque está probado que rellenos similares han sido perforados por los lixiviados entre dos y cinco años después de inaugurados, por lo que es clave que el terreno en el cual se construyan sea impermeable y alejado de las zonas de recarga de acuífero) nos encontramos ante un grave riesgo de salud, pues cuando aparezca la primera perforación en el mismo y dado que se encuentra en una región de recarga de acuífero, los venenos que constituyen los lixiviados se incorporarán inmediatamente a los mantos freáticos dañando lenta, pero inexorablemente, a toda la población situada al sur de dicho relleno sanitario.
Otro hecho también muy importante es que los científicos de la UAEM que inicialmente apoyaron la Manifestación de Impacto Ambiental firmada por Oscar Dorado, en la actualidad y ante la nueva evidencia, se están retractando de la misma. Es mi deber informarle que se ha hecho muy claro, a la comunidad científica de nuestro estado, que el doctor Dorado se dejó tentar por oscuros intereses y, por ende, se está considerando incluso la posibilidad de expulsarlo de la Academia de Ciencias de Morelos.
Muy estimado gobernador Marco Adame Castillo, a muchísimos morelenses nos preocupa sobremanera la situación actual porque nos percatamos que no se trata de un problema menor. Que es nada menos que la salud de la ciudadanía lo que está en juego y que, en este caso, la intelligentsia de nuestro estado, en bloque, no está apoyando la posición del ayuntamiento de Cuernavaca.
Personalmente estimo mucho que usted se haya sabido mantener al margen del conflicto y es por ello que le dirijo esta carta. Muchos ciudadanos hemos depositado en usted nuestra confianza y, conocedores de su interés en la conservación de nuestro patrimonio natural y la salud de los habitantes, esperamos una actitud responsable. En este momento sólo usted puede deshacer el nudo gordiano que este conflicto representa. Esperamos su intervención para el bien de todos.
No termino esta misiva sin antes enviarle un cordial aunque preocupado saludo.