viernes, 20 de agosto de 2010

Deja hospital sus desechos en la calle

Diario de Morelos
Tiran basura infecciosa en las calles.
A la Redacción de DDM llegó la denuncia ciudadana de que en el primer cuadro de la ciudad, en un hospital público, fueron localizados residuos biológico-infecciosos en la vía.
La denuncia señalaba que incluso fue visto un pepenador abriendo las bolsas de desechos del hospital.
En el Centro de Salud número uno de la calle Francisco Leyva, ubicado en el primer cuadro de la ciudad de Cuernavaca, se detectó que el personal realiza un tratamiento inadecuado y potencialmente riesgoso de los Residuos Peligrosos Biológicos e Infecciosos (RPBI), así como de la basura municipal, pues éstos son sacados a la calle a pesar de que representan un serio peligro sanitario para la ciudadanía.
Lo anterior violenta las normas oficiales mexicanas en materia de disposición de desechos bioinfecciosos, las NOM-087-SEMARNAT-SSA-2002, Semarnat 087, y NOM-092-SSA 1/1994, así como el reglamento del Instituto Nacional de Ecología, oficio número DOO-800/005442, y la Ley General de Salud, entre otras normatividades vigentes.
Vecinos de la zona denunciaron que afuera del citado centro de salud hallaron una bolsa de polietileno transparente con cajas que ostentan el logotipo internacional que alerta sobre el contenido de RPBI y su peligrosidad, con la leyenda “PELIGRO RESIDUOS PUNZOCORTANTES BIOLÓGICO-INFECCIOSOS”; además de algodón, gasas, cajas de jeringas, pañales y papel de baño, todo a la intemperie. Cuando, por ley, ese tipo de residuos se deben manejar de manera especial, desde su traslado hasta su disposición final; es decir, deben ser desactivados químicamente o incinerados por empresas autorizadas.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) establece, en su Norma Oficial Mexicana 087, que las violaciones a la misma se sancionarán en los términos de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente y su reglamento en materia de Residuos Peligrosos, la Ley General de Salud y sus Reglamentos; así como los demás ordenamientos jurídicos aplicables.
Los vecinos se quejaron de que, además de la crisis de basura que la ciudad vive debido a la pugna entre PASA y el ayuntamiento, ahora tienen que enfrentar posibles infecciones al encontrar en plena vía pública este tipo de desechos.
En su reglamento, la Semarnat establece que los RPBI son aquellos elementos que se generan durante las actividades asistenciales de salud de humanos o animales, en hospitales, centros de salud, laboratorios, clínicas, consultorios dentales, médicos públicos y privados, centros de enseñanza, de investigación y toda empresa que, por el contenido de sus componentes, representa un riesgo para la salud y el ambiente.
Por tanto, el material quirúrgico que utilizan en estos sitios puede contener agentes biológicos infecciosos capaces de producir enfermedades, pues estar en contacto con jeringas con o sin agujas, navajas, bisturíes, ampolletas, tejidos y órganos humanos, cadáveres de animales de laboratorio, piezas dentales, gasas, sangre en estado líquido, materiales de curación odontológica, sábanas, batas, guantes, entre otros residuos, puede generar una infección.
Y es que, al no aplicar el tratamiento adecuado a este tipo de residuos, quienes se encuentren en contacto con ellos pueden contagiarse de una gran cantidad de enfermedades, que van desde infecciones crónicas, como la hepatitis B, hasta sida. Para infectarse sólo basta el contacto con algunas partículas virales presentes en jeringas, ropa, material de curación usado, muestras patológicas y utensilios quirúrgicos.
La normatividad federal marca que los RPBI son considerados la sangre y los componentes de ésta, sólo en su forma líquida; así como los derivados, los cultivos generados en los procedimientos de diagnóstico e investigación, y los de la producción y control de agentes biológico-infecciosos, es decir, las muestras que entregan los pacientes para los diagnósticos.
También están los tejidos, órganos y partes que se extirpan o remueven durante las necropsias, la cirugía o algún otro tipo de intervención quirúrgica, que no se conserven en formol o se esté utilizando para practicársele estudios.
Se consideran bajo este rubro, también, los que han estado en contacto con humanos o animales, tubos capilares, endotraqueales, navajas, lancetas, agujas de jeringas desechables, agujas de acupuntura y para tatuaje y bisturíes.
Asimismo, los recipientes desechables que contengan sangre líquida y los materiales de curación, empapados, saturados o goteando sangre o cualquiera de los fluidos corporales. Materiales desechables que estén empapados, secreciones de pacientes con diagnóstico de fiebres hemorrágicas y otras enfermedades infecciosas.
DICEN CUMPLIR CON PROCEDIMIENTOS
Entrevistado al respecto, el subdirector de Hospitales de los SSM, Arturo Torres Alpízar, aseguró que los 200 centros de salud y hospitales generales que pertenecen al sector público cumplen con el tratamiento y disposición de los RPBI.
“Los residuos tienen un procedimiento especial, que no lo hacemos nosotros, pues contratamos a una empresa, que sea recolector, transporte y disposición final de los RPBI. La empresa cuenta con una certificación y la autorización expresa por la Semarnat para hacerlo”, aseveró.
Dijo que la empresa que realiza este tratamiento es Medan, SA, particular que acude una vez a la semana a los hospitales y centros de salud a recaudar los RPBI, que requieren de su incineración en hornos especializados en el Estado de México.