sábado, 7 de agosto de 2010

Ambientalistas exigen el cierre de Loma de Mejía

CUERNAVACA. Al considerar que fue un compromiso realizado durante su campaña rumbo a la presidencia municipal de Cuernavaca, mismo que fue signado ante notario público, ayer, integrantes de la agrupación Subida a Chalma fijaron como plazo una semana para que el ahora edil de esta localidad Manuel Martínez Garrigós, de manera definitiva clausure el relleno sanitario en Loma de Mejía.
Fue en voz de Rodrigo Morales Vázquez, integrante de ese movimiento social, quien señaló que ahora que el edil de Cuernavaca determinó retirar la concesión de recolección y manejo de los desechos sólidos urbanos a la Empresa Promotora (PASA), tendrá que dejar de operar el sitio de confinamiento final.
De lo contrario, advirtió que los vecinos de Subida Chalma emprenderán una serie de movilizaciones para presionar a las autoridades, así como las efectuadas en los últimos meses, que va desde marchas hasta el cierre de calles e incluso un plantón permanente en el ayuntamiento, con su ya tradicional “circo de MMG”.
El activista ambiental, reiteró que además de ser una promesa de campaña, dicho relleno sanitario no cumple con las normas ambientales como la 083 de la Secretaría Medio Ambiente y Recursos Nacionales (Semarnat) lo que ha generado severos índices de contaminación y afectación a los mantos acuíferos, sustentado por dictámenes elaborados por investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El también representante del Patronato para el Rescate de San Antón y Barrancas de Cuernavaca, exigió ayer a las autoridades municipales a que integren la separación de los residuos sólidos para su reciclaje y así disminuir el porcentaje de contaminación, para evitar una crisis como en su momento se dio en el 2006.
Así mismo, integrantes de organizaciones ambientalistas rechazaron la posibilidad de que el poblado de San Antón sea instalado el centro de transferencias en tanto termina con conflicto entre el ayuntamiento de Cuernavaca con la empresa Promotora Ambiental (PASA).
En rueda de prensa, los representantes de organizaciones civiles establecieron la necesidad de que el edil capitalino Manuel Martínez Garrigós cumpla con su promesa de cerrar el relleno sanitario y evite instalar en la zona un centro temporal de trasferencias.
Rodrigo Morales Vázquez, integrantes del Patronato para el Rescate del Salto de San Antón afirmó la negativa para permitir que el ejido de San Antón sea utilizado como centro para la disposición final de las más de 400 toneladas de basura que genera diariamente la capital del estado.
“Nosotros tenemos un conflicto con los ejidatarios de San Antón porque ellos están de acuerdo de abrirle el relleno al ayuntamiento, y aunque se vaya PASA ellos van a querer que se siga depositando la basura en sus tierras, pero nosotros estamos en desacuerdo”.