martes, 3 de junio de 2008


José Luis Garcitapia y Kathia Jasso Blancas
CUERNAVACA, 3 de junio, 2008
La Jornada Morelos

Vecinos de varias colonias de Cuernavaca irrumpieron en un acto oficial encabezado por el gobernador Marco Antonio Adame Castillo y el alcalde capitalino Jesús Giles Sánchez, para demandar la cancelación del relleno sanitario en Loma de Mejía y para denunciar la destrucción de la zona boscosa de Santa María. Con mantas y cartulinas, los vecinos de Subida a Chalma y Lomas de Atzingo reclamaron audiencia con el gobernador para discutir con él la posibilidad de que el tiradero se construya en otro predio, dado que han sido presentadas varias propuestas que de acuerdo con los vecinos, “cumplen con las normas especificadas”.
Molesto, Giles Sánchez lamentó que “algunos pobladores” hayan denunciado falsamente la destrucción del bosque, cuando en realidad “no ha sido talado ni un árbol ni se ha provocado afectación” a la flora y fauna de la zona conocida como La Carpa, donde se construye un camino de saca para permitir el paso de camiones y maquinaria para construir el relleno sanitario.
Durante el acto de colocación de la primera piedra de la “Aula del Medio Ambiente” y firma de convenio para la instalación de 300 centros de acopio de desechos reciclables, denominados “Puntos Verdes”, los vecinos de Subida a Chalma intentaron interrumpir con gritos el discurso del gobernador Adame Castillo, pero éste siguió con el mismo. Y posteriormente le exigieron una cita e inclusive lo amenazaron con denunciar por su indeferencia en la escuela de sus hijos.
Al respecto, el alcalde Jesús Giles afirmó que el ayuntamiento ha entregado a los vecinos de Subida a Chalma información sobre el relleno sanitario y ha escuchado de manera respetuosa su posición de rechazo al proyecto, por lo que exigió a éstos a actuar con respecto hacia la autoridad.
Asimismo, afirmó que “el tiempo pondrá en su lugar” a quienes están mintiendo sobre el relleno sanitario y puso como ejemplo que, contrario a lo dicho por los vecinos de Subida a Chalma, en zona de La Carpa no ha sido derribado ni un solo árbol ni se ha afectado a la flora y fauna del lugar por las obras de rehabilitación del camino de saca de las tierras de cultivo de Santa María Ahuacatitlán.
Jesús Giles, tras dejar en claro que las obras tienen como objetivo beneficiar a los campesinos de Cuernavaca, precisó que el acuerdo tomado con los ejidatarios de Santa María Ahuacatitlán fue que la rehabilitación de 5.8 kilómetros de camino ya existente no implicaría ni una afectación a la zona, “lo que hemos cumplido, pues no se va a derribar ni un solo árbol”, finalizó.
En tanto, los vecinos indignados manifestaron que “todos los colonos estamos juntos y nos vamos a seguir manifestando en paz, no queremos violencia como ellos acostumbran aventarnos, lo que queremos es que nos escuchen, que nos hagan caso: el relleno sanitario es contaminación”.