sábado, 6 de septiembre de 2008

“Los Especuladores” a partir del desarrollo de la Región Poniente de Cuernavaca

Javier Jaramillo Frikas
Diario de Morelos YA SON AÑOS QUE un grupo de personajes locales afianzados materialmente por inversionistas de otros lugares –incluso extranjeros- apostaron a comenzar su tarea de adquirir tierras en la parte poniente de la ciudad de Cuernavaca, específicamente pasando las barrancas que existen de norte a sur de nuestra capital. Allá por 1999 tocamos el tema y lo denominamos “Cuernavaca Siglo XXI” y ya se mencionaba la Gran Ciudad que habría más allá de “La Loma” que camina desde Santa María hasta Chipitlán, que ya involucraba a parte de Temixco y que, ahora, con la carretera Lerma-Tres Marías y el relleno sanitario, prácticamente atrapa todo. Bueno, nos informan que la adquisición de tierras desde allá se había dado tiempo atrás, desde gobiernos priístas anteriores al del siempre bien recordado Alfonso Sandoval Camuñas –que dejó de serlo en 1997 que entregó la presidencia al PAN con Sergio Estrada Cajigal Ramírez-, pero se incentivó a partir del 2000 que el mismo Estrada ganó el gobierno. Gente cercana al ex mandatario, funcionarios de su administración, son dueños de terrenos de la parte poniente y parte de ellos han comenzado a planificar lo que sería sus negocios. Empezando por los inmobiliarios y llegando a los de reciclaje de desperdicios. La visión de estos neo políticos –o mejor aplicado neo funcionarios hechos neomillonarios- fue más allá de La Loma, abarcando pueblos como Buenavista del Monte y comunidades que pertenecen al Estado de México que se rigen bajo los mismos usos y costumbres. Y colonias abajo. De pronto se hizo moda ver hacia donde se pone el sol. Allá arriba, los que conocemos desde hace mucho tiempo, no dejamos de sorprendernos con su belleza, extraordinario clima y estupenda vista que abarca todo el Valle de Cuernavaca. Son lugares de privilegio cuyo valor crecerá con los desarrollos ya planeados desde hace casi 20 años. Imposible el crecimiento hacia el oriente, juntas materialmente las zonas conurbadas de Cuernavaca con la de Yautepec y ésta con la de Cuautla, había que mirar hacia el otro lado, la parte poniente, inexplorada aún. Mezcla de fraccionadores—constructores—comerciantes—funcionarios, los neo panistas salieron buenos para hacer de estos ingredientes uno solo: dinero. Conscientes que su carrera política sería reducida, se han dedicado a los negocios y, cosa increíble, a la hora de esto se pierde automáticamente cualquier intención partidista o ideológica y quedan, imperturbables, los señores del dinero que están convertidos. A partir que el olfato de varios les avisó que el negocio estaba por allá y que ya lo hacían esta mezcolanza de figuras –que incluye a abogados, fedatarios, presuntos comerciantes y hasta aparentes agricultores-, surgen proyectos que no tardan en hacerse, como el tramo carretero Norponiente, que iría desde Santa María hasta el aeropuerto de Temixco en Tetlama, descongestionando en apariencia el tráfico de transporte pesado que viene del DF y Estado de México. Con lo de Lerma-Tres Marías –ya arrancando-, se cierra el círculo, y todo con el argumento de evitar el crecimiento bárbaro de Cuernavaca hacia los otros puntos cardinales. Como se ve, todo se hace con dinero del pueblo que beneficiará directamente y primero a los que han metido parte de sus ahorros con su súbita fortuna, en áreas que no tienen pierde. Si bien privó la incertidumbre y los medios de comunicación fueron usados durante años para discutir muchos asuntos relacionados con el poniente, hoy están más cerca que nunca, porque se abren caminos con variados pretextos hacia el poniente, incluso una carretera internacionalmente objetada como Lerma-Tres Marías sería parte del mismo coctel que, como siempre, se van a comer unos cuantos. Dormitorios de Lujo Decían que allá de La Loma, en la Gran Ciudad Cuernavaca Siglo XXI, no habrá espacio para la gente común, más que para áreas de jardinería, limpieza y servicios. Se habla de varios helipuertos para empresarios y políticos que irían y regresarían diario de la Ciudad de México (tardan más en sus carros blindados allá que volar sobre el precioso Ajusco y dormir con las luces del Valle de Cuernavaca, de película; además podrían adquirir entre tres o cuatro un aparato o no duden que se le ocurra a algunos de ellos hacer una especie de aerotaxis). Hablaban de que a ejidatarios de Temixco, Chipitlán, San Antón, Tetela y Santa María les compraban grandes y medianas extensiones de tierras. Sin vacilaciones. Se activaron varios ejidos que en apariencia son débiles como son los de Cuernavaca que, la realidad indican cuentan con amplias tierras que no son usadas en lo general para el cultivo. La especulación de aquellos años hoy es una realidad absoluta, difícil de desmentir. Invita este columnista a nuestros estimados lectores a hacer un ejercicio en los siguientes meses: conforme avancen los desarrollos hechos por los tres niveles del gobierno en la parte poniente de la entidad -rebasado Cuernavaca con lo de Tetlama y lo de Lerma-Tres Marías- irán apareciendo los nuevos dueños de la región directamente o a través de prestanombres. No será difícil localizarlos porque los ratones siempre dejan huella y más los Neos. Des-Madruga-dos: y lo que viene INSÓLITO EL HORARIO, acercamiento importante, la reunión de un grupo de maestros paristas y el gobernador Marco Adame Castillo la madrugada del jueves, es un indicio que por parte del gobierno existe preocupación por el conflicto que, avanzando los días, tomó una forma que jamás imaginaron los constructores de los escenarios políticos y sociales alquilados por la administración estatal. Y decimos esto último porque, un Adame normalmente previsor no permitiría que se sometiera a la entidad a un cruce de fuego que la ha lastimado política, social y económicamente, y mucho menos que uno de los damnificados de esta batalla adquirida por instrucciones federales con la maestra Elba Esther Gordillo, sea precisamente él. Al mandatario lo han desgastado como nunca en su gestión y, aseguramos, en su corta pero fructífera carrera política nunca como ahora lo tundieron. ¿Avanzaron algo o no? Los maestros hasta anoche seguían con las calles, el zócalo y la plaza en su poder y ayer mismo caminaban por miles desde diversos puntos de la ciudad. Avisaban voces en los medios sobre la ceremonia del Grito de Independencia en nueve días, algunas de ellas imprudentes. No sabemos la capacidad de aceptación entre los inconformes de los profesores que estuvieron la madrugada en casa Morelos, pero el simple hecho que se hayan reunido es una especie de distensión que, para surtir efecto, tiene que ser ponderada por las bases, porque si bien la comisión negociadora pudo salir satisfecha, lo que los maestros quieren son soluciones a sus peticiones y éstas, leemos y escuchamos a los funcionarios locales y federales, están en manos de la Secretaría de Educación que dirige Josefina Vázquez Mota. Y vaya que son buenos estos servidores públicos para el deslinde, tal pareciera que como en temas de narcotráfico, solamente las policías federales pueden actuar, aunque se haga en nuestro terreno y abiertamente. Nuevo ejercicio: el deslinde Más veloces que una saeta aparecen los deslindadores: el secretario general de gobierno, Sergio Álvarez Mata y sus acompañantes a las conversaciones, lleva un discurso basado en el deslinde, porque son medidas generadas en el gobierno federal como, exactamente sucede. ¿Y por qué en Morelos? Antes, en el priato, venían del “centro” y nos aventaban despojos políticos y Morelos los adoptaba como diputados federales o senadores o, en el mejor de los casos de delegados federales, haciendo de nuestra tierra un auténtico y nauseabundo contenedor. Esos mismos sujetos al rato eran dueños de grandes residencias, negocios, y se quedaban tranquilamente a disfrutar del clima y la hospitalidad de los morelenses, por ahí andan. Ahora, cualquier secretaría del gobierno federal puede instrumentar alianzas con dirigentes sindicales con nulo prestigio como la profesora Elba Esther Gordillo Morales, arribar a Morelos, ser recibidos con dianas, confeti y fanfarrias, y desde estas tierras generosas iniciar un programa que, por cómo lo lanzaron, difícilmente el importante gremio de los profesores iba a digerirlo. Y ya ven lo que sucedió. No vale el deslinde cuando las imágenes de la chiapaneca Elba Esther con el gobernador y el sindicato aparecieron por todas partes y además todo mundo boletinaba el “feliz encuentro”. Impresiona que desde las áreas que deben cuidar, incidir, aconsejar al gobernador Adame, no advirtieran que “El Huracán Gordillo” haga cosas buenas o malas, a su paso deja huella seria como la que vivimos los morelenses. ¿No hubo quién pescara el problemón que se avecinaba? O caminando al otro extremo lo que terminaría por preocuparnos: que lo advirtieran y creyeran que se iba a diluir por su gran imagen, presencia y liderazgo. Eso no se da en estos tiempos que la política ha venido a menos, que la sociedad deja de interesarse por tal o cual y busca la sobrevivencia. Pero en áreas del deslinde, único el enviado de la Secretaría de Gobernación, Luis Carlos Miliavacca Monroy, director de concertación de la oficina que maneja el campechano–español Camilo Mouriño, que sentado con todas las credenciales y acogido por los operadores estatales como “un enviado de la Divina Providencia”, escucha pero se limita a comentar: “Es un asunto federal, de la Secretaría de Educación”. ¿Qué él no viene con capacidad de negociación? ¿O qué? Bueno para el deslinde, el señor Miliavacca se la ha pasado muy bien en la siempre hospitalaria Cuernavaca. ¿Existe tras casi 3 semanas algún enviado de doña Josefina la de Educación? Pero el gobernador Marco Adame, más interesado en salvar su situación política y la del Estado, por qué no, fue a casa de doña Josefina seguramente a colocar las cartas sobre la mesa. No imaginamos a Adame, tal como ha salido a dar la cara por el presidente Calderón, por su partido y por sus gobernadores, dejado al azar en este difícil momento. Ya se vio que con la operación local no funciona, así le peguen todos los días a los maestros inconformes en los medios o a través de organizaciones afines a la oficialidad. Resisten sin problema. Requiere una solución pronta y expedita, política en su esencia. Por ello, si se da algo a favor en las siguientes horas y días, será porque Adame habló como debe e impuso su trabajo institucional a la burocracia federal que, vaya ocurrencia, les gustó Morelos como la primera entidad donde doña Elba Esther haría su periplo. ¿Por qué no Nuevo León o Sonora con sus gobernadores priístas? ¿El Distrito Federal o Michoacán con los del PRD? No, verdad, casi escuchamos lo que decían cuando pensaban en esta tierra: “Vayan con Marco, ya ven que él aguanta vara”. Ajá.