domingo, 7 de septiembre de 2008

Incapacidad oficial para resolver conflictos sociales

DULCE MAYA

CUERNAVACA. La imposibilidad del aparato político gubernamental en Morelos para resolver conflictos sociales como el de La Ciénega, en Emiliano Zapata; Loma de Mejía, en Cuernavaca; el Movimiento Antorcha Campesina y el conflicto magisterial, hace necesario que el gobernador Marco Adame Castillo realice “reajustes” en su gabinete, consideró Carmen Bahena, directora del Centro de Encuentros y Diálogos (CED).
Cuestionada sobre el conflicto magisterial que cumple tres semanas de paro y está radicalizando sus acciones ante la falta de solución gubernamental, la especialista en el área municipal evaluó que la administración de Adame Castillo “tiene una dificultad política, una fragilidad en el aparato político”.
Indicó que mientras que se vulnere el derecho constitucional de manifestación y derechos elementales de huelga del magisterio, se violan los derechos de los niños a recibir educación y, en todo ello, el gobierno de Morelos muestra incapacidad de diálogo.
“Necesitamos un estado político más fuerte, más capaz políticamente hablando y capaz de generar diálogos y consensos. El estado no puede vivir bajo el secuestro de este tipo de prácticas y no estamos hablando del magisterio, sino de las incapacidades políticas del gobierno. El conflicto de La Ciénega en el sur del estado tiene más de dos años y no se resuelve. Eso es una muestra de esa incapacidad. Estamos en la tercera semana de que debió de haber iniciado el ciclo escolar y no se resuelve el conflicto y esa es una muestra de la incapacidad política que hay en el estado”.
–Hemos escuchado constantemente el grito, sobre todo en el área de seguridad, de que si no pueden renuncien, ¿esto aplicaría también para el área política del gobierno del estado? –se le cuestionó a la experta.
–Yo creo que sí, todo gobierno tiene que analizar sus capacidades y hacer reajustes en su gabinete. Yo creo que el doctor Adame tiene que hacer reajustes en su gabinete para que tengamos una mayor gobernabilidad y una mayor capacidad de diálogo.