lunes, 27 de octubre de 2008

Chico Mendes: ambientalista de a deveras

Oscar Dorado
Diario de Morelos

Nació el 15 de diciembre de 1944, su nombre completo fue Francisco Alves Mendes Filho, mejor conocido como Chico Mendes; se dedicaba a la recolección de caucho, y siempre tuvo una actitud progresista. Es por esta razón que siempre fue sindicalista y activista ambiental, particularmente en lo referente a la lucha contra la extracción de madera y la expansión de los pastizales sobre la selva del Amazonas.
Con el objetivo de utilizar sustentablemente el caucho, fundó un sindicato de recolectores de dicha materia prima para preservar no sólo la selva tropical húmeda, sino sus propias fuentes de trabajo. Fue miembro fundador de Consejo Nacional de los Recolectores de Caucho, originando la creación de Reservas Extractivas para los recolectores.
Su aportación a la conservación de los recursos naturales de la Amazonia le valió el reconocimiento internacional; por ejemplo en 1987 obtuvo el premio “Global 500” por la ONU, y la “Medalla por el medio ambiente” de la organización “Better World Society”. El ímpetu y convicción de Chico Mendes causó la molestia de caciques del área que se sentían amenazados por su lucha. Es por esto que este gran ícono del ambientalismo fue asesinado frente a su casa el 22 de diciembre de 1988. Esta aberrante tragedia propició la conformación del “Comité Chico Mendes”, el cual estaba conformado por numerosas agrupaciones sindicales, religiosas, políticas, de derechos humanos y ambientalistas, cuyo objetivo primordial era exigir el esclarecimiento del atroz crimen. Finalmente en 1990 se declaran culpables a rancheros Darly y Darcy Alves da Silva los cuales fueron condenados a 19 años de prisión [Global 500 Forum: United Nations Environment (www.global500.org)]. La lucha de Chico Mendes logró la victoria de bloquear temporalmente fondos del Banco Mundial; como consecuencia de esto, en 1985 el gobierno de Brasil delimitó un territorio especial para los indígenas; no obstante, la construcción de una extensa carretera que recorría y destruía parte del Amazonas (BR-364) siguió adelante.
Es indudable que Chico Mendes despertó por primera vez la atención internacional sobre los problemas que atravesaban los recolectores del caucho, y la grave deforestación que se estaba desarrollando en Brasil. Recuerdo que cuando su servidor estaba realizando sus estudios de doctorado en California tuvo la oportunidad de ver en la televisión pública (Public Broadcasting Service: PBS) -el equivalente el exitoso canal 11 del IPN de México- un excelente documental (“La década de la destrucción”: Adrian Cowell), que relataba la historia de Chico Mendes. Pocos años después también vi la película (“Estación Ardiente”) que cuenta la vida y muerte de dicho personaje protagonizado por el también fallecido (1994) Raúl Julia. Por cierto, recomiendo ampliamente dicha película ya que presenta de una manera verídica y bien realizada los hechos ocurridos. En ambos documentos fílmicos se muestran imágenes impresionantes de los incendios y las dramáticas consecuencias de la construcción de la BR-364.
Lo paradójico del asunto es que Chico Mendes fue conocido en Latinoamérica de manera amplia, por una canción (“Cuando los ángeles lloran”) que el grupo Maná dedicó a este ilustre brasileño, más que por sus importantes contribuciones per se. De hecho, la semana pasada en este mismo espacio comentaba acerca de la relevancia que tiene la música en la Educación Ambiental. El ejemplo de héroes internacionales como Chico Mendes representa un fuerte llamado de atención para dedicar esfuerzos reales en favor de la conservación del entorno ambiental. La proliferación de ecologistas de membrete, lo único que origina es el lamentable retraso para abordar de manera eficaz los poderosos agentes de destrucción, particularmente de la biodiversidad. Para nosotros, en la Sierra de Huautla, tanto Chico Mendes como Daniel Janzen (USA) representaron grandes ejemplos de inspiración para crear en nuestro bello Morelos un programa sólido de conservación del Trópico Seco de Morelos, dejando a un lado las comunes y anacrónicas confrontaciones que a menudo son la única fuente de discurso (sin hechos) para algunos. Tenemos muy poco tiempo para seguir desperdiciando la pólvora en infiernitos. Para finalizar sólo me resta mencionar que ojalá que con los nuevos avances en genómica podamos eventualmente clonar decenas o centenas de Chicos Mendes.

1 comentario:

Luis dijo...

"Saludos. Quiero compartir con todos una preocupación por el medio ambiente, mediante esta página que es un pilar para crear conciencia en la gente. Ayúdame a compartirlo:
unaesperanzanueva.blogspot.com"