lunes, 9 de marzo de 2009

Activistas bloquean relleno sanitario en Cuernavaca; exigen que se clausure

Cuernavaca, Mor., 7 de marzo. Activistas y pobladores de Cuernavaca que se oponen a la construcción del confinamiento de basura en Loma de Mejía, bloquearon más de tres horas el paso de los camiones recolectores de desperdicios en demanda de que se clausure dicha obra porque, dijeron, la empresa que la construye continúa sin cumplir las normas ambientales y técnicas.
La inconformidad se debe a que PASA –empresa que tiene concesionada la recolección de basura en la capital del estado y construye el tiradero–, no ha subsanado las irregularidades que investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México y diputados locales y federales detectaron el 17 de enero, cuando recorrieron el relleno sanitario que comenzó a operar a finales de diciembre sin que se terminara de construir.
La protesta de hoy comenzó a las 10 de la mañana y concluyó después de la una de la tarde en la colonia Ruiz Cortines, por "la subida a Chalma", unos kilómetros antes de llegar al predio Loma de Mejía, donde los camiones depositan diariamente 400 toneladas de basura que generan los habitantes capitalinos.
Nayeli Sánchez, una de las manifestantes, explicó que "estudios técnico-científicos (han demostrado) lo inadecuado que es construir un relleno ahí, con lo que se viola flagrantemente la Norma Oficial Mexicana NOM-083-Semarnat-2003, que regula lo relativo a rellenos sanitarios en el país. Debido a lo arenoso del terreno, las aguas en el subsuelo se contaminarán por la filtración de lixiviados".
Señaló, también, que las aguas en riesgo de contaminarse dan abasto a casi 100 mil habitantes de la capital y municipios aledaños, ubicados al sur de la entidad.
"En la revisión que se hizo hace unas semanas se constató que no cumple con las medidas de la norma ambiental ni las 65 condicionantes que la Comisión Estatal de Agua y Medio Ambiente impusieron a la autorización del proyecto de PASA, mucho menos con el supuesto compromiso público del ayuntamiento de duplicar todas las medidas de seguridad ambiental. Pudimos comprobar que no se realiza la separación de desechos", agregó.
Responsabilizaron al alcalde de este municipio, el panista Jesús Giles Sánchez de ser el responsable de la contaminación que se dé al medio ambiente por este tiradero, ubicado a unos kilómetros de la capital. Porque consideraron que él fue quien promovió este basurero y ha solapado las irregularidades en que ha caído la empresa. "¡PASA, por aquí no pasa!", corearon los inconformes.
Cuando los camiones recolectores pretendían pasar, los ambientalistas se ponían delante de las unidades con mantas y pancartas, lo que obligaba a los choferes a regresarse.