lunes, 8 de junio de 2009

Crece tiradero de basura en Lomas del Tzompantle

JOSÉ LUIS GARCITAPIA
La Jornada Morelos
CUERNAVACA. La negligencia de las autoridades municipales de Cuernavaca, el desorden que impera en la Secretaría del Medio Ambiente, que preside José Juan Tobías Marín, el tráfico de influencias del empresario Fernando Miranda Argudín, así como el desinterés de los grupos ecologistas ha generado la creación de un tiradero a cielo abierto que provocó la inconformidad de cientos de familias afectadas por el peligro para la salud de quienes viven en Lomas Tzompantle. Independientemente que todos conocen de ese problema, desde el alcalde Roque González Cereso; el propio titular de Ambiente y el director de Ecología, Gustavo Ruiz –quien fue detenido por traficar coyotes en proceso de extinción-, nadie hasta el momento ha hecho nada, preocupándose más por apoyar a los candidatos panistas previo al proceso electoral que del peligro que representa para las familias que viven alrededor de lo que ahora es un tiradero a cielo abierto.
Tanto Roque González, José Juan Tobías como Gustavo Ruiz, se comprometieron a resolver ese problema, sin embargo, las semanas y los meses han pasado y nada han hecho por resolver el conflicto que ellos mismos dejaron crecer y que por tanto, amenaza con desbordarse ante la inminente intervención de los partidos políticos quienes intentan hacer caldo de cultivo el problema y por tanto, están ya tomando cartas en el asunto.
Incluso, la candidata a diputada por el tercer distrito electoral Leoba Morales, amenazó con enviar camiones de basura al Ayuntamiento de Cuernavaca, en señal de protesta e inconformidad ante la ineficiente labor de los encargados del área quienes han mostrado poco talento, capacidad, falta de voluntad y soberbia para resolver un problema que a final de cuentas es responsabilidad del ayuntamiento que encabeza cuando menos por los próximos meses Roque González Cereso.
Los hechos: hace más de dos meses, Fernando Miranda Argudin, de profesión arquitecto y dueño del predio que se ubica en el predio número 19 en la calle Prolongación 16 de septiembre en el fraccionamiento Lomas de Tzompantle, inició la construcción de una obra y sacó de ahí más de 60 camiones de basura que estaban enterrados desde hace ya varias décadas -luego de que ahí fue un basurero que se construyó por instrucciones de Juan Salgado Brito, cuando él fue presidente municipal de Cuernavaca- y los desechos los depositaron atrás del fraccionamiento Loma Bonita, un lugar densamente poblado.
Los dueños de los predios, al constatar esa situación, decidieron presentar una denuncia ante la Procuraduría General de Justicia, en contra de Fernando Miranda, que no procedió derivado de las influencias que tiene con Tobías Marín y Gustavo Ruiz con el secretario de Obras Públicas, Fernando Arbizu, quienes solamente acudieron al lugar a colocar los sellos pero permitiéndole impunemente que continuara los trabajos de la obras sin que el haber clausurado la obra fuera un impedimento para ello.